El Pendiente Nanna toma su nombre de la mesopotámica. Su forma orgánica y textura martillada, capta la luz con un resplandor dorado que enmarca el rostro con elegancia sutil. Su forma envolvente se adapta cómodamente al lóbulo, creando un efecto sofisticado y atemporal, ideal para acompañar
tanto looks cotidianos como ocasiones especiales.